Especialista en números

Dic 3, 2012

Laura Accifonte es la asesora contable de la Cooperativa desde 2008. “A futuro tenemos una función muy importante, porque es un centro potencial de servicios que puede ser muy beneficioso para el progreso de Loma Verde”, afirma.

Como tantas otras familias históricas de Loma Verde, el padre de Laura Accifonte (54) llegó a estas tierras para dedicarse a la floricultura. Ella pasó aquí toda su vida y aún habita la casa que perteneció a sus progenitores. Era una zona de monte donde había tres vecinos en una extensión muy grande y que los días de lluvia las cosas se complicaban para llegar a la Escuela Nº 3 Ricardo Rojas, donde cursó sus estudios primarios.

“La cañada que cruza por donde está el Fleni ahora, que es un arroyo que continúa hasta las vías del ferrocarril, se inundaba, y mi papá tenía que cruzarnos al hombro a mis hermanos y a mí para poder pasar”, recuerda.

Esos días quedaron atrás, pero estudiar siguió siendo para ella toda una quijotada: después de recibirse de Perito Mercantil en el Instituto General Belgrano, entró a la UBA para cursar Ciencias Económicas y recibirse de contadora pública. “Tomaba el 228 hasta la estación de trenes que me llevaba a Retiro y después un subte. Luego pusieron el Chevallier y la cosa mejoró, aunque se viajaba muy mal, la gente fumaba y no se podía respirar”, rememora. Volvía a las 2 de la mañana después de cursar y trabajar todo el día en Capital, y a las 5 salía nuevamente. “Siempre le digo a los jóvenes que ellos cuentan con otro mundo, que facilita mucho las cosas. Nosotros vivimos otra época y por eso valoramos tanto todo”.

Laura resignó todo por su carrera, incluso formar una familia: “No me casé porque no encontré a la persona adecuada. Tengo una vida muy complicada en cuanto a los tiempos, viajo mucho, estoy siempre fuera de casa y eso es complicado para una pareja. Prioricé absolutamente mi carrera y mi trabajo, y no me arrepiento para nada”.

Desde 1987 tiene su estudio contable en Belén de Escobar, donde trabaja con cinco personas, pero gran parte de sus años profesionales también se los dedicó al sector público. Como cuando pasó por el Municipio, donde a mediados de los ‘90 entró como ayudante de contador. Después de varias renuncias y reincorporaciones, en las que salía y entraba de la Municipalidad, fue designada secretaria de Hacienda hasta 2004, cuando se alejó definitivamente.

“La experiencia fue maravillosa, porque ahí uno entiende realmente lo que es actuar al servicio de la comunidad. Como yo estudié en la universidad pública, me parecía que era una forma de devolver a la comunidad lo que había aprendido. Fueron tiempos muy duros, porque la técnica con la política muchas veces no se llevan bien. Pero logramos hacer un área muy profesionalizada”.

En 2008 fue convocada para hacerse cargo de la contaduría interna de la Cooperativa. “Al principio fue complicado, porque pasamos por bastantes problemas, pero ahora tenemos un nuevo sistema contable con el cual pudimos lograr tener al día toda la información que se necesita para administrar”, afirma.

Antes de finalizar la charla, la contadora analiza lo que significa para la comunidad la existencia de la Cooperativa. “Fue una decisión de nuestros mayores muy importante que le cambió la vida a la zona. Creo que tiene una función mucho más importante a futuro, porque es un centro potencial de servicios que puede ser muy beneficioso para el crecimiento y progreso de Loma Verde. En realidad, todas las cooperativas son organismos que cambian las historias de los lugares y de las personas que en ellos viven. Todas las organizaciones de la economía social, como son las cooperativas, cumplen una función muy importante. Esta tiene la característica de que se trabaja muy bien y con una gran vocación de servicio”.

Últimas Noticias